Un caso desgarrador ha sacudido a Perú, donde la Justicia ordenó a dos madres intercambiar a sus hijos de seis años debido a una negligencia ocurrida en un hospital público en 2018. El error, que salió a la luz tras pruebas de ADN, reveló que los niños fueron cambiados al nacer durante la noche del 24 de diciembre de ese año.
El descubrimiento del error
Ruth Cieza, una de las madres afectadas, descubrió la verdad hace dos años al solicitar una pensión alimenticia para el niño que había criado. Al someterse a una prueba de ADN, los resultados mostraron que ni ella ni su expareja eran los padres biológicos del menor. Tras una segunda prueba que confirmó el resultado, un fiscal ordenó realizar pruebas de ADN a otras madres que habían dado a luz en el mismo hospital esa noche, identificando finalmente al verdadero hijo de Cieza.
Impacto emocional y medidas judiciales
El juez Andy Herrera, encargado del caso desde 2022, ordenó anular las partidas de nacimiento de los niños y registrar nuevos documentos con los nombres correctos de los padres. Además, el Poder Judicial de Perú anunció que ofrecerá terapias de contención emocional tanto a las madres como a los niños para ayudarlos a enfrentar esta difícil transición.
Cieza relató la complejidad de adaptarse a su hijo biológico mientras extraña al niño que crió durante seis años. Por su parte, María Chilcón, la otra madre involucrada, expresó su profundo dolor y acusó al hospital de negligencia. Chilcón recordó que, tras el nacimiento, había señalado que el bebé no era suyo, pero las enfermeras desestimaron sus preocupaciones.
Repercusiones legales y sociales
El caso ha generado indignación y cuestionamientos sobre los protocolos de seguridad en los hospitales públicos. La familia de Cieza ha demandado al hospital de Jaén por su responsabilidad en el intercambio de los niños, señalando que ningún directivo del centro médico se presentó durante el juicio ni ofreció disculpas.
Este incidente no solo pone en evidencia fallas graves en el sistema de salud, sino que también subraya la importancia de garantizar la seguridad y el bienestar de los recién nacidos. Mientras las familias intentan reconstruir sus vidas, el caso sigue siendo un recordatorio de las consecuencias devastadoras de la negligencia médica.

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