En 1992, el fotógrafo canadiense Scott Gardner, entonces reportero gráfico del periódico The Hamilton Spectator, fue enviado a cubrir un suceso inusual que cambiaría su carrera: la aparición de un sapo con los ojos… ¡dentro de la boca! 🐸👀
🧬 Un fenómeno biológico extraordinario
El animal en cuestión era un ejemplar de Bufo americanus (actualmente Anaxyrus americanus), conocido como el sapo americano. Este sapo presentaba una anomalía extremadamente rara: carecía de ojos externos y, en su lugar, tenía un par de ojos completamente formados en el paladar. El sapo solo podía ver cuando abría la boca, lo que lo obligaba a mantenerla abierta para orientarse en su entorno.
📷 La foto que dio la vuelta al mundo
Gardner, escéptico al principio, acudió al lugar pensando que se trataba de una broma. Pero al ver al sapo, comprendió que estaba ante algo único. Esperó pacientemente a que el sapo abriera la boca para poder fotografiar los ojos internos, capturando una imagen que se convertiría en una de las más icónicas de su carrera. La fotografía fue publicada ampliamente y más tarde incluida en el libro Climbing Mount Improbable del biólogo Richard Dawkins como ejemplo de mutación extrema en la naturaleza.
🧪 ¿Cómo pudo ocurrir?
Los científicos que estudiaron al sapo, apodado “Gollum”, sugirieron que se trataba de una mutación genética durante el desarrollo embrionario, en la que los ojos crecieron hacia abajo, atravesando el paladar. A pesar de su condición, el sapo logró sobrevivir en la naturaleza durante al menos dos años, lo que sorprendió a los expertos⁽¹⁾.
Este caso no solo reveló una rareza biológica fascinante, sino que también demostró cómo la observación cuidadosa y la fotografía pueden inmortalizar los misterios más insólitos de la naturaleza. ¿Te gustaría que convirtiera esta historia en un cuento ilustrado o una fábula moderna? 🌿📖

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