Un creador independiente ha logrado lo que muchos sueñan: transformar su pasión por los videojuegos en una mina de oro virtual. La historia comienza con una isla en Fortnite que, gracias a su originalidad, jugabilidad envolvente y fidelidad de seguidores, se volvió un fenómeno dentro del modo Creative 2.0.
La isla no solo atrajo a miles de jugadores, sino también la atención de Gaijin Entertainment, la editora detrás del exitoso simulador bélico War Thunder. Fuentes cercanas al acuerdo aseguran que la editora compró la isla por una cifra millonaria, convirtiendo al creador en uno de los pocos que ha cruzado de diseñador fanático a empresario millonario en el universo digital.
🔥 ¿Qué tenía de especial la isla?
- Misiones con mecánicas tipo simulador de combate aéreo y terrestre
- Diseño visual inspirado en mapas militares realistas
- Integración de sistemas de progresión y eventos en tiempo real
El acuerdo marca un precedente en la industria: los mundos creados dentro de plataformas como Fortnite ya no son solo espacios de entretenimiento, sino activos creativos valiosos.

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