En medio de una creciente polémica, Electrolit —el popular suero rehidratante producido por Laboratorios PiSA— ha sido blanco de críticas por su contenido de glucosa y su clasificación fiscal como medicamento. Sin embargo, detrás del debate técnico hay una narrativa política que no puede ignorarse.
Todos los influencers y tristemente médicos famosos que se prestaron dijeron el mismo discurso: azúcar, sellos y sobre todo: IMPUESTOS. ¿Bien casual que todos dijeran lo mismo no?
La cifra de los 48 mil, es gracias al testimonio del Periodista Mr Doctor. Quien difundió como intentaron colarle esta campaña como una mención más.
🔬 ¿Por qué Electrolit debe tener glucosa?
La glucosa no está en Electrolit por capricho ni por sabor. Su presencia responde a principios médicos bien establecidos:
- Función terapéutica: La glucosa facilita la absorción de sodio y agua en el intestino, lo que es esencial para tratar la deshidratación causada por diarrea, vómito, insolación o ejercicio intenso.
- Formulación estándar: Las soluciones de rehidratación oral recomendadas por la OMS incluyen glucosa como componente clave. Sin ella, el suero pierde eficacia.
- No es “azúcar añadida” como en refrescos: Aunque se trata de glucosa, su propósito es funcional, no recreativo ni comercial.
Criticar el contenido de glucosa en Electrolit sin entender su función médica es como reprocharle a una jeringa que tenga aguja: es parte de su diseño para cumplir su propósito.
💊 ¿Por qué se clasifica como medicamento?
Electrolit está registrado como medicamento por razones técnicas y legales:
- Cumple con estándares farmacéuticos: Su formulación incluye electrolitos de grado médico y está diseñada para tratar condiciones clínicas específicas.
- Exento de impuestos como otros medicamentos: Al ser considerado un producto terapéutico, no paga IEPS ni IVA completo, lo que lo hace accesible para quienes lo necesitan⁽¹⁾.
- Se vende en farmacias y hospitales: Su distribución y uso están alineados con el sector salud, no con el mercado de bebidas recreativas.
La propuesta de gravarlo como refresco ignora su función médica y abre la puerta a que otros medicamentos también sean fiscalizados, afectando directamente al consumidor final.
🕵️♂️ ¿Una campaña política disfrazada de preocupación por la salud?
La ofensiva contra Electrolit parece tener más que ver con disputas entre el gobierno y PiSA que con preocupaciones genuinas de salud pública:
- Conflicto con la Secretaría de Salud: PiSA ha sido señalada por el gobierno por presuntos incumplimientos en la entrega de medicamentos. Sin embargo, reportes indican que el problema radica en la falta de pagos por parte del gobierno⁽²⁾.
- Campaña digital sospechosa: El hashtag #QuePaguenYa surgió justo después de estas acusaciones, acompañado de mensajes repetitivos y cuentas activadas simultáneamente, lo que sugiere una campaña coordinada⁽²⁾.
- Legislación oportunista: La propuesta de gravar Electrolit coincide con este conflicto, lo que refuerza la percepción de que se trata de una represalia política más que de una medida sanitaria⁽²⁾.
⚠️ ¿Y el consumidor?
Si se aprueba el impuesto, el precio de Electrolit podría subir hasta nueve pesos por botella⁽¹⁾. En un país con altas tasas de deshidratación, esto representa un golpe directo al bolsillo de quienes más lo necesitan.
Electrolit no es un refresco. Es un medicamento con base científica, y su demonización parece más una estrategia política que una preocupación genuina por la salud pública. Como siempre, conviene informarse antes de subirse al tren de la desinformación.

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