En una ciudad donde hasta los villancicos hacen fila para estacionarse, la compañía Los Hijos de Tespis decidió romper la rutina navideña con un estreno que huele a ponche, tradición y carcajadas: “Para Diablas y Cristianos… Nomás los Queretanos”, una pastorela familiar escrita por queretanos para queretanos que llega justo a tiempo para rescatar diciembre del aburrimiento anual.
El montaje marca un momento histórico para la agrupación: la inauguración oficial de su nuevo espacio teatral, un foro íntimo de 50 butacas que promete convertirse en refugio cultural para quienes todavía creen en el espíritu navideño… o al menos en el espíritu de reírse tantito. Con 14 años de trayectoria, la compañía —dirigida por Juvencio Jaramillo— regresa al Centro Histórico con la energía de quien ha sobrevivido a pastorelas, giras comunitarias, fundaciones, monólogos estudiantiles y uno que otro diablo extraviado.
La obra mezcla el humor típico queretano con la clásica batalla celestial entre bien y mal, solo que aquí los ángeles chismean, los diablos traen actitud y los pastores se pierden más que el tráfico de Avenida Universidad en hora pico.
Información, boletos y reservaciones al whatsapp: https://w.app/loshijosdetespis

El resultado: un espectáculo cercano, divertido y perfecto para familias, parejas, grupos de amigos y hasta oficinas que quieran celebrar la Navidad sin recurrir a la playlist de Luis Miguel (de nuevo).
La temporada contempla funciones los días jueves, viernes y sábados de diciembre (exceptuando el 25 y 1 de enero), convirtiéndose en una de las ofertas culturales más activas del cierre de año.
El elenco, integrado por artistas locales, promete un diciembre con teatro vivo, risas garantizadas y el tipo de caos ordenado que solo una buena pastorela puede ofrecer.
Porque sí: en Querétaro hay luces, hay ferias, hay cenas…pero faltar a esta pastorela sería casi tan grave como decir que no te gusta el acueducto.

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