Por fin llegó el reboot más inesperado del año y, contra todo pronóstico, Anaconda (2025) es una mezcla explosiva de comedia, acción y nostalgia que no sabíamos que necesitábamos. Con Jack Black como protagonista y Paul Rudd como su inseparable compañero de aventuras, esta nueva versión del clásico de 1997 no intenta competir con el original… lo reinventa con descaro y mucho humor.
🐍 Una historia que se ríe de sí misma
La premisa es tan absurda como divertida: dos amigos de mediana edad, obsesionados con las películas de su infancia, deciden filmar su propia versión de Anaconda en plena selva amazónica. Lo que comienza como un proyecto amateur con cámaras baratas y efectos especiales caseros, se convierte en una pesadilla real cuando una anaconda gigantesca —esta vez de verdad— aparece y empieza a cazarlos uno por uno.
Pero aquí no hay drama serio ni pretensiones de realismo. La película se ríe de todos los clichés del cine de monstruos, desde los gritos exagerados hasta los planos dramáticos de la serpiente abriendo la boca. Y lo hace con estilo.
🎭 Jack Black y Paul Rudd: química perfecta
Jack Black está en su elemento. Su personaje, un director frustrado con delirios de grandeza, es tan ridículo como entrañable. Cada escena con él es una mezcla de caos, gritos y momentos de brillante improvisación. Paul Rudd, por su parte, interpreta al amigo sensato que intenta mantener todo bajo control… sin mucho éxito. Juntos, forman una dupla cómica que sostiene la película incluso en sus momentos más absurdos.
Hay cameos que harán sonreír a los fans del original, incluyendo una aparición sorpresa de Ice Cube que se roba la escena. También hay guiños a otras películas de aventuras, desde Jurassic Park hasta Tropic Thunder, lo que convierte a Anaconda (2025) en un festín de referencias pop.
🎬 Efectos especiales y estilo visual
Aunque la película no se toma en serio, eso no significa que luzca barata. Al contrario, los efectos visuales están muy bien logrados. La anaconda es enorme, aterradora y, por momentos, incluso graciosa. Las escenas de acción están bien coreografiadas y hay un par de secuencias que realmente sorprenden por su creatividad visual.
La dirección apuesta por un estilo que mezcla el falso documental con el cine de aventuras clásico. Hay momentos en los que parece que estamos viendo un making of dentro de la propia película, lo que añade una capa meta muy divertida.

🎟️ ¿Vale la pena verla?
Si esperas una película de terror seria o un thriller intenso, esta no es para ti. Pero si lo que buscas es reírte, disfrutar de una historia absurda con personajes carismáticos y pasar un buen rato sin pensar demasiado, Anaconda (2025) es una excelente opción.
Es una carta de amor al cine de serie B, a los monstruos gigantes y a la amistad improbable. Y aunque no ganará premios por su guion, sí se lleva el aplauso por atreverse a hacer algo diferente, fresco y descaradamente divertido.
Veredicto final: Anaconda (2025) es una serpiente que no muerde, pero sí te hace reír a carcajadas. Jack Black y Paul Rudd nos recuerdan que a veces, el cine solo necesita una buena dosis de locura para ser memorable.

Deja un comentario