Un estudio liderado por la NASA, difundido este 21 de septiembre de 2026 por el Earth Observatory como imagen del día, concluye que la temporada de deshielo del hielo marino ártico se alargó de forma notable desde el inicio del registro satelital, pero que esa tendencia se estabilizó alrededor de 2010. Según el análisis, la temporada de fusión es hoy unos 40 días más larga que en 1979; la mayor parte de ese aumento ocurrió antes de 2010.
El equipo examinó observaciones satelitales de 1979 a 2023 para datar el inicio del deshielo primaveral y la recongelación otoñal. El alargamiento se debió sobre todo a que el hielo congela más tarde, no tanto a un deshielo más temprano en primavera. En la década de 2000, la pérdida de hielo multianual dejó una cubierta más delgada y joven; el océano más oscuro absorbió más radiación solar y retrasó la congelación.
Desde 2010, cambios en la nubosidad han reducido la insolación que llega a partes del océano Ártico. El resultado es una temporada de deshielo con fuertes variaciones de un año a otro, pero sin una tendencia clara de alargamiento adicional a largo plazo. Linette Boisvert, coautora y científica del Goddard Space Flight Center de la NASA, señaló que, al ser el hielo más delgado, la longitud de la temporada depende más de efectos atmosféricos.
El estudio no afirma que el Ártico haya dejado de calentarse: la región sigue calentándose casi cuatro veces más rápido que el promedio global y el hielo restante es sustancialmente más delgado. Los autores advierten que la estabilización aparente podría ser temporal si continúa el adelgazamiento del hielo grueso al norte de Groenlandia y del archipiélago ártico canadiense. El trabajo se publicó en Communications Earth & Environment (Boisvert et al., 2026). (Fuentes: NASA Earth Observatory / NASA Earth Science News Team; Communications Earth & Environment; 21 de septiembre de 2026.)

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