El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informó este viernes 25 de septiembre de 2026 que el servicio de Electrofisiología del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional (CMN) Siglo XXI cuenta con tecnología especializada para diagnosticar y tratar arritmias cardíacas: mapeo tridimensional, ultrasonido intracardiaco, catéteres con sensor de contacto y ablación por campo pulsado. El boletín oficial es el 512/2026.
El médico Alejandro Brown Gutiérrez, adscrito a ese servicio, explicó que estas herramientas permiten estudiar con mayor precisión la actividad eléctrica del corazón e identificar el mecanismo que origina una arritmia antes de intervenir con ablación. A nivel mundial, la fibrilación auricular es la arritmia más común: afecta entre 1% y 3% de la población general y hasta 5% de quienes tienen cardiopatía estructural.
Las arritmias se agrupan en bradiarritmias —ritmos bajos, más frecuentes con la edad, que suelen requerir marcapasos— y taquiarritmias, muchas de ellas tratables con intervencionismo. Entre estas últimas están las taquicardias supraventriculares, con una incidencia de 35 por cada 100 mil habitantes y frecuentes en pacientes jóvenes con corazones sanos. La unidad atiende sobre todo a adultos, aunque también recibe casos pediátricos con procedimientos endovasculares que bloquean señales eléctricas defectuosas.
El estudio electrográfico analiza la conducción del corazón e intenta inducir la taquicardia; el mapeo electroanatómico ubica origen y mecanismo para intervenir el sitio identificado. El hospital dispone desde hace varios años de mapeo tridimensional y ultrasonido intracardiaco. Los catéteres con sensor de contacto buscan mayor seguridad; la ablación por campo pulsado agiliza las intervenciones, sobre todo en fibrilación auricular. También ofrece terapia de resincronización y estimulación directa del sistema de conducción para pacientes con cardiopatía previa e insuficiencia cardíaca.
En ritmos bajos, bloqueo auriculoventricular avanzado o disfunción del nodo sinusal se coloca un marcapasos. En alto riesgo de muerte súbita se usa el Desfibrilador Automático Implantable (DAI), que detecta una taquicardia potencialmente mortal y aplica terapia o, si no basta, una descarga; no previene las arritmias, las trata cuando aparecen. La detección inicia en Unidades de Medicina Familiar con valoración clínica y electrocardiograma; también se emplean registros de 24, 48 o 72 horas —e incluso hasta un mes— y pruebas de esfuerzo.
(Fuentes: IMSS boletín 512/2026; Rotativo 25 sep 2026. Nota 12:00 Salud: anuncio institucional difundido esta mañana en la ventana reciente.)

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