Un equipo internacional liderado por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) midió con una precisión sin precedentes el tamaño de IC 1101, considerada la galaxia más grande conocida. El cuerpo principal alcanza unos 1,7 millones de años luz de diámetro —cerca de 10 veces la Vía Láctea—. La nota del IAC y el cable de Europa Press/EFE circularon la mañana del 2 de octubre de 2026; el estudio se publica en Astronomy & Astrophysics.
IC 1101 se halla en el centro del cúmulo Abell 2029, a unos mil millones de años luz de la Tierra. Durante décadas se sabía que era extrema, pero faltaba una medida robusta de dónde termina realmente su cuerpo principal. «Queríamos responder a una pregunta sencilla pero fundamental: hasta dónde puede crecer una galaxia en el Universo actual», dijo Carlos Marrero-de la Rosa, investigador del IAC y autor principal.
Imágenes ultraprofundas del INT revelan el borde de IC 1101
El grupo usó las imágenes más profundas obtenidas hasta ahora de IC 1101 con el Telescopio Isaac Newton (INT), en el Observatorio del Roque de los Muchachos (La Palma). Esas tomas permiten ver regiones extremadamente débiles, invisibles en datos menos profundos, y cartografiar la estructura externa.
El análisis sitúa el borde del cuerpo principal a un radio de unos 850.000 años luz. Eso implica el diámetro de 1,7 millones de años luz. Dentro de ese límite, la galaxia concentra unas 3,4 billones de masas solares en estrellas, alrededor de 70 veces más que la Vía Láctea.
Una galaxia no tiene un borde rígido como un objeto sólido. Sus estrellas se vuelven más difusas al alejarse del centro. El borde medido es el punto en el que IC 1101 deja de comportarse como una estructura organizada y empieza a mezclarse con la luz difusa del cúmulo. «Es una transición física: el punto a partir del cual las estrellas empiezan a no estar ligadas con el objeto», explicó Ignacio Trujillo, coautor del IAC.
La galaxia sigue creciendo más allá del borde principal
Más allá de ese límite, el equipo detecta estructuras tenues e irregulares que se extienden hasta unos 2 millones de años luz del centro. Son, con alta probabilidad, restos de galaxias menores atraídas y destruidas por el campo gravitatorio de IC 1101 y de Abell 2029. El IAC lo compara con el límite urbano de una ciudad que sigue expandiéndose con suburbios.
El Universo tardó unos 13.700 millones de años en formar un sistema de este tamaño. Por eso objetos tan extremos ponen a prueba las teorías de formación galáctica: si los modelos no pueden producir galaxias así en el tiempo disponible, falta una pieza del crecimiento. En el esquema jerárquico, las galaxias masivas crecen por fusiones y acreción; IC 1101 ofrece una imagen anticipada de ese proceso llevado al extremo.
Con esta medida, IC 1101 se consolida como la galaxia más grande conocida con un borde físico robusto. Del IAC participan también Ignacio Ruiz Cejudo, Sergio Guerra Arencibia, Andrés Asensio Ramos, Adriana de Lorenzo-Cáceres, Jairo Méndez-Abreu y Manuel Sánchez-Benavente. Fuentes: IAC; Europa Press/EFE (2 oct 2026); Astronomy & Astrophysics.

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