La marcha del 2 de octubre en la Ciudad de México cerró con un saldo oficial de 19 heridos tras disturbios atribuidos al llamado bloque negro, que se movilizó en paralelo a la conmemoración del 58 aniversario de la matanza de Tlatelolco. El Gobierno capitalino reportó 18 personas con lesiones menores atendidas en el lugar y un adolescente de 17 años hospitalizado tras estallarle un artefacto que portaba.
Según el balance difundido por autoridades locales y retomado por medios en la madrugada de este sábado, la movilización reunió cerca de 8 mil asistentes. Para el dispositivo se desplegaron 900 policías de sector y metropolitanos, más de 200 elementos de Tránsito y paramédicos del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM).
Incendio, vandalismo y contención con vallas
En los portales del Palacio del Antiguo Ayuntamiento, integrantes del bloque negro lanzaron cohetones y bombas molotov e incendiaron la puerta del edificio. Bomberos controlaron el fuego; las autoridades dijeron que los daños al inmueble no parece que hayan sido graves.
También se reportaron negocios incendiados, tiendas saqueadas, transporte público vandalizado y cientos de pintas. Encapuchados intentaron derribar vallas metálicas a patadas y martillazos, desprendieron fragmentos del piso de la Plaza de la Constitución y los lanzaron contra los policías que sostenían el perímetro.
El secretario de Gobierno capitalino, César Cravioto, estimó en torno a 600 personas lanzando petardos y tratando de tumbar las vallas. Indicó que el grupo de contención evitó el contacto directo y que artefactos con fuego se apagaron con extintores.
Menor hospitalizado y afectaciones al Metro
Imágenes aéreas y reportes de prensa ubican a un joven encapuchado de unos 17 años que encendió una bomba molotov e intentó arrojarla; el artefacto explotó y le provocó lesiones. El ERUM lo atendió de inmediato. Presentó fractura múltiple de la mano derecha con heridas avulsivas, además de quemaduras de primer grado en cuello y región supraclavicular, por lo que fue trasladado a un hospital.
Otro grupo embozado rompió vidrios y lanzó cohetones en la estación Tlatelolco del Metro; también se vandalizaron convoys en Bellas Artes. Tras el paso de los contingentes, trabajadores del gobierno capitalino pintaron de gris muros del bajo puente de Eje Central que habían sido grafiteados.
La mayor parte de la marcha del 2 de octubre avanzó de forma pacífica desde la Plaza de las Tres Culturas hacia el Zócalo, con estudiantes, familiares, sobrevivientes y colectivos. El saldo de 19 heridos y los daños materiales quedaron concentrados en los incidentes del bloque negro frente al primer cuadro, según el informe oficial disponible al cierre de esta nota.

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