La policía de Albania respondió este viernes con cañones de agua y gases lacrimógenos al intento de varios cientos de manifestantes de acercarse a la oficina del primer ministro Edi Rama, en Tirana. Fueron los choques más duros de la cuarta jornada consecutiva de protestas estudiantiles contra la corrupción y la carestía, según la agencia EFE.
Un fuerte dispositivo antidisturbios alejó a los jóvenes del edificio mientras caía una lluvia de piedras contra los agentes. Horas antes ya se habían registrado enfrentamientos frente a la sede del Ministerio de Educación, adonde regresó una marcha que por la mañana había recorrido el centro de la capital de forma pacífica y en la que se volvieron a incendiar contenedores de basura.
Medios de la región reportaron además que un grupo de manifestantes rompió puertas y ventanas en el Ministerio de Educación y prendió fuego a su entrada; es la segunda vez que ese edificio es blanco de las protestas.
Detenidos, menores y policías heridos
La policía informó que en las manifestaciones del jueves hubo entre 160 y 180 detenidos, según las cifras citadas por Euronews y el canal TV Klan. Desde el martes, 127 personas han sido arrestadas solo en Tirana y otras 244 están bajo investigación por violencia contra agentes y daños a edificios públicos, cajeros, cámaras y vehículos. Entre los arrestados hay 16 menores de entre 15 y 17 años.
Las autoridades también reportan alrededor de 120 policías heridos en Tirana, Durrës, Lezhë, Shkodër y Kukës, de acuerdo con medios balcánicos.
Las protestas se extienden a otras ciudades
La movilización ya alcanzó ciudades como Durrës, Shkodër, Lezhë, Vlora, Gjirokastër, Korçë y Elbasan. En Lezhë, estudiantes de secundaria faltaron a clases, intentaron entrar al Ayuntamiento, rompieron ventanas de una escuela y arrojaron piedras a los agentes, lo que llevó a la policía a retirarse.
«Tenemos una vida muy mala. No tenemos futuro aquí. No quiero que mis hijos se tengan que ir a otro país», dijo a EFE Flora, madre de dos universitarios que acompañó la marcha junto con otros padres y algunos profesores.
Rama culpa a «manos extranjeras»
Por la mañana, Rama pidió paciencia a la ciudadanía y aseguró que no se doblegará. En un video en Facebook atribuyó los disturbios a «manos extranjeras que no desean que Albania esté en paz», sin dar nombres, y descartó renunciar. El miércoles, la delegación de la Unión Europea en el país había pedido a las autoridades una respuesta proporcionada.
Las protestas forman parte de un movimiento más amplio, conocido como la Revolución de los Flamencos, que comenzó en mayo contra un proyecto urbanístico vinculado a Jared Kushner en un parque natural del sureste del país. Rama, en su cuarto mandato, busca que Albania ingrese a la UE en 2028; las próximas elecciones legislativas están previstas para 2029.

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