La presidenta Claudia Sheinbaum acusó este viernes al expresidente consejero del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, de haber mantenido el esquema de contratación que permitió a un grupo reducido de empresas concentrar la producción de material electoral en el país.
Durante la conferencia matutina del 30 de octubre en Palacio Nacional, la mandataria sostuvo que los contratos cuestionados “no vienen del 23 ni del 24, vienen de lejos”, y ubicó el origen del problema en 1999, con una consolidación a partir de la reforma electoral de 2014.
“Eso es un problema que estaba ahí desde antes, sí, pero él lo mantuvo y él mantuvo los lineamientos de contratación con las mismas empresas”, afirmó Sheinbaum, quien retomó una entrevista radiofónica en la que Córdova reconoció que existía “una especie de monopolio” de pocas empresas en los órganos electorales locales.
La presidenta señaló que el Consejo General encabezado por Córdova, entre 2014 y 2023, nombró a los consejeros de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE), entre ellos a Guadalupe Taddei, entonces presidenta del OPLE de Sonora. Taddei renunció a la presidencia del INE el 26 de octubre en medio de las investigaciones sobre proveedores.
“¿Por qué solo dos empresas?”
Sheinbaum cuestionó que solo dos empresas produzcan casillas, urnas y mamparas, y propuso cambiar los requisitos de las licitaciones, en especial la exigencia de experiencia previa en material electoral, que a su juicio impide la entrada de nuevos proveedores. También planteó revisar la reutilización de casillas para reducir costos.
Sobre la situación legal de Taddei, la mandataria dijo que actualmente no enfrenta proceso ni orden de aprehensión y pidió esperar los resultados de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y de la Fiscalía. Además, aseguró que la elección de 2027 “está garantizada” y advirtió que quienes la ponen en duda “se van a morder la lengua”.
La versión de Córdova
El exconsejero ya había respondido el 28 de octubre, cuando el gobierno pidió revisar los contratos de su periodo. En redes sociales afirmó que durante su gestión el INE fue auditado por la ASF “sin encontrar irregularidades”, que la última revisión que le tocó, de 2022, salió sin señalamientos, y que el Órgano Interno de Control designado desde 2019 por la mayoría de Morena en San Lázaro no halló faltas relevantes.
“Si, a pesar de todo lo anterior, quieren volver a auditar lo auditado, adelante”, escribió Córdova. Hasta el cierre de esta nota, el exfuncionario no había respondido a los nuevos señalamientos de este viernes.
El cruce ocurre un día después de que la Unidad de Inteligencia Financiera confirmó que empresas proveedoras del INE y de los OPLE figuran en la lista de personas bloqueadas, y de que el Ejecutivo propuso que Talleres Gráficos de México asuma la producción del material electoral.

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