Un equipo internacional de científicos afirma haber encontrado glóbulos rojos fosilizados y rastros químicos de sangre en los huesos de un dinosaurio que vivió hace 115 millones de años en lo que hoy es el noreste de Brasil. El estudio se publicó este lunes 2 de noviembre de 2026 en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
El ejemplar es un Aratasaurus, un dinosaurio carnívoro de talla pequeña cuyos restos fueron hallados en una mina en 2008 y desde entonces se resguardan en el Museo Nacional de Brasil. La investigación fue dirigida por la profesora Kliti Grice, de la Universidad de Curtin, en Australia Occidental.
Qué encontraron en los huesos
Las imágenes de microscopio electrónico de los huesos de las patas traseras mostraron pequeñas estructuras redondas, parecidas a glóbulos rojos, dentro de los finos conductos por donde antes corrían los vasos sanguíneos.
Las pruebas químicas detectaron hemo y sus productos de degradación. El hemo es el compuesto que permite a la hemoglobina transportar oxígeno por el cuerpo. También se hallaron rastros de los aminoácidos que forman el colágeno, proteína clave de los tejidos conectivos.
“Los glóbulos rojos fosilizados con una química distintiva relacionada con el hemo nunca se habían encontrado in situ en ningún fósil, mucho menos en un dinosaurio. Es una primicia mundial”, afirmó Grice, según recogió The Guardian.
Cómo se habrían conservado
Según el equipo, un compuesto de manganeso llamado hausmannita, que se formó dentro y alrededor de las células, habría estabilizado las estructuras antes de la fosilización. Ese mismo proceso, junto con actividad microbiana y un ambiente con poco oxígeno, habría ayudado a preservar los aminoácidos.
El hallazgo ya genera debate
La paleontóloga Mary Schweitzer, de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, quien ha documentado restos de vasos sanguíneos y tejidos blandos en otros fósiles, no está convencida de que se trate de glóbulos rojos. Señala que los de un dinosaurio deberían tener un abultamiento nuclear que los haga verse abombados por ambos lados, mientras que las estructuras halladas son cóncavas.
Schweitzer, en cambio, consideró más sólida la detección de hemo y de aminoácidos del colágeno, y apuntó que la idea de que toda materia orgánica original desaparece en un millón de años o menos está siendo cuestionada de forma constante.
Grice pidió cautela: el trabajo no implica que sobrevivan proteínas grandes o ADN en fósiles antiguos. “Cualquier afirmación extraordinaria necesita evidencia analítica extraordinaria. El objetivo no es encontrar ADN de Jurassic Park, sino determinar cuánta información molecular genuina puede preservar el tiempo profundo”, dijo.
De confirmarse, el hallazgo abriría la puerta a estudiar la sangre, el metabolismo y los niveles de actividad de los dinosaurios a partir de piezas que ya están en colecciones de museos de todo el mundo.

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