El telescopio espacial Hubble de la NASA detectó que las galaxias enanas cercanas conservan apenas una pequeña parte del oxígeno producido por sus estrellas, según un estudio publicado este lunes 2 de noviembre en The Astrophysical Journal.
El trabajo analizó 37 galaxias enanas, sistemas que reúnen desde unos cuantos miles hasta cientos de millones de estrellas, todas a menos de 6 megapársecs (unos 20 millones de años luz) de la Vía Láctea.
De acuerdo con el artículo científico, estas galaxias retienen entre 4% y 25% del oxígeno generado por sus estrellas, con un promedio de 11%. Cerca de 80% de la muestra (29 de 37) conserva 15% o menos, y casi todo el oxígeno que permanece está en forma de gas.
Vientos de supernovas, los responsables
Los investigadores atribuyen la pérdida a los vientos galácticos impulsados por estrellas masivas y explosiones de supernova, que resultan más eficaces para expulsar oxígeno de galaxias de baja masa de lo que predicen los modelos actuales.
“Sabemos que el oxígeno tuvo que estar dentro de las galaxias en algún momento, así que debió ser expulsado”, explicó Grace Telford, coinvestigadora y profesora de la Universidad de Utah, citada por la NASA.
Las simulaciones hidrodinámicas, aunque reproducen otras propiedades de estas galaxias, anticipaban fracciones de retención mucho mayores que las medidas, señala el estudio.
El proyecto GLOW
La investigación forma parte del proyecto GLOW (Galaxies Losing Oxygen via Winds), financiado por la NASA y la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos y encabezado por Kristen McQuinn, del Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial y la Universidad Rutgers.
El equipo combinó imágenes de archivo del Hubble, que permiten distinguir estrellas individuales, con datos del retirado telescopio Spitzer y de los radiotelescopios Very Large Array y Australia Telescope Compact Array.
Se eligió el oxígeno porque es el elemento más abundante después del hidrógeno y el helio, es fácil de medir y su producción en las estrellas se conoce bien, lo que lo convierte en un trazador confiable de los elementos pesados.
Aún no está claro si el oxígeno faltante permanece en el halo de gas que rodea a cada galaxia o si fue expulsado por completo hacia el espacio intergaláctico. McQuinn prevé usar el nuevo telescopio Nancy Grace Roman para buscar galaxias todavía más pequeñas y continuar la investigación.

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