Un equipo de astrónomos del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian y de la Universidad de Oregón reportó este 24 de septiembre de 2026 la primera detección directa de emisiones de radio atribuidas a un exoplaneta. La señal proviene de Beta Pictoris b, un gigante gaseoso a unos 63 años luz de la Tierra.
El hallazgo se basó en observaciones del radiotelescopio MeerKAT, en Sudáfrica, entre febrero de 2025 y mayo de 2026. El instrumento captó ráfagas rápidas, recurrentes y con alta polarización circular, además de una emisión persistente en frecuencias de entre 0,85 y 3,5 GHz.
Beta Pictoris b tiene una masa de unas 10 a 12 veces la de Júpiter. Los autores aclaran que no se trata de una señal tecnológica ni de vida extraterrestre: el fenómeno encaja con la radiación de máser de ciclotrón electrónico (ECMI), el mismo tipo de emisión auroral que generan, a menor escala, Júpiter y la Tierra cuando partículas cargadas interactúan con un campo magnético.
Los datos apuntan a un campo magnético planetario de al menos 1.250 gauss, deducido a partir de la frecuencia máxima detectada (el límite superior de la banda de MeerKAT). Como referencia, el campo en la superficie de Júpiter ronda entre 4 y 14 gauss, lo que sitúa a Beta Pictoris b como un verdadero monstruo magnético frente a los planetas del Sistema Solar.
Intentos previos, como los de 2023 en el sistema YZ Ceti, no lograron descartar que la radio viniera de la estrella anfitriona. Aquí la estrella Beta Pictoris es magnéticamente tranquila y el equipo usó cuásares de fondo como referencias fijas para fijar el origen de la señal en las coordenadas orbitales del planeta, no en las de la estrella.
El estudio circula como preimpresión en arXiv y aún no ha sido revisado por pares. Los investigadores planean aplicar el mismo método a otros siete exoplanetas gigantes en cinco sistemas cercanos. Si se confirma, abre una vía para medir campos magnéticos de mundos lejanos «al escucharlos» en radio.

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