La cifra de muertos por el huracán Simon y los remanentes de la tormenta tropical Rachel subió este martes a seis en la costa del Pacífico mexicano, tras intensas lluvias, inundaciones y deslaves, informaron autoridades estatales a la agencia Associated Press.
Cinco de las víctimas fallecieron en Baja California, principalmente por inundaciones asociadas a Rachel en Ensenada. La sexta persona, de 71 años, murió en Chilpancingo, Guerrero, cuando una barda colapsó por las precipitaciones ligadas a Simon, según la gobernadora Evelyn Salgado.
En Ensenada, la fiscalía estatal confirmó a AP los cuerpos de una adolescente de 13 años (localizado el domingo), dos mujeres de 30 y 35 años y un niño de 4 años (hallados el lunes). Este martes se encontró un quinto cuerpo cerca de un arroyo; su identidad aún no se había establecido.
Permanecen desaparecidas cinco personas en Baja California: tres en Ensenada y un padre con su hijo que salieron a pescar el sábado en San Felipe, en el golfo de California, y no regresaron.
Unos 300 elementos militares, policiales y de rescate buscan a lo largo del arroyo El Pípila en Ensenada, mientras la Armada mantiene el rastreo de los pescadores. El Ejército rescató con helicópteros a 32 personas —entre ellas 13 menores— en Rancho Génesis; 22 de los rescatados eran extranjeros, según el comunicado castrense.
Simon seguía el martes como huracán de categoría 1, a unos 180 kilómetros al oeste de Cabo Corrientes, Jalisco, con vientos máximos sostenidos de 150 km/h y avance hacia el oeste a solo 4 km/h, de acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos. Su circulación mantiene alerta por lluvias y crecida de ríos en Nayarit y Sinaloa.
En Puerto Vallarta, Jalisco, las lluvias amainaron: se reabrieron escuelas y el aeropuerto retomó operaciones de forma gradual. Protección Civil federal mantiene vigilancia ante nuevas precipitaciones en el occidente y noroeste del país.

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