Kenia confirmó este sábado cuatro nuevos casos de ébola por virus Bundibugyo, con lo que el país suma siete contagios confirmados, incluida una muerte: la del primer paciente, que llegó desde la República Democrática del Congo.
Entre los nuevos casos hay tres trabajadores de salud, dos hombres y una mujer de 29, 35 y 32 años, que atendieron al paciente inicial en el hospital los días 3 y 4 de octubre. Estaban en cuarentena desde el 9 de octubre.
El cuarto caso es un familiar cercano del fallecido, aislado desde el 6 de octubre. Según Reuters, se trata de las primeras infecciones transmitidas dentro de Kenia.
De acuerdo con el director general de Salud, Patrick Amoth, los cuatro presentaron fiebre como primer síntoma, fueron aislados de inmediato y sus muestras dieron positivo tanto en el Laboratorio Nacional de Referencia de Virología como en el Instituto de Investigación Médica de Kenia (KEMRI). Reciben atención de soporte en un centro de tratamiento designado.
El segundo y el tercer paciente, confirmados días atrás, están estables y responden al tratamiento, informó el Ministerio de Salud.
Rastreo de contactos
Las autoridades han identificado 130 contactos, de los cuales 128 (98.5%) ya fueron localizados y puestos en cuarentena; continúa la búsqueda de los dos restantes. El ministerio destacó que la cifra supera el umbral internacional de 85% que se considera necesario para cortar la cadena de transmisión.
Amoth advirtió que “son posibles nuevos casos entre los contactos en cuarentena hasta que termine su periodo de vigilancia de 21 días”. El gobierno sostiene que el riesgo para la población general es bajo, que no hay evidencia de transmisión comunitaria y que no hay restricciones a viajes, comercio ni reuniones públicas.
Dudas sobre los filtros fronterizos
El primer paciente era un keniano que llevaba alrededor de un mes enfermo en el Congo; viajó por carretera a Uganda y voló a Nairobi el 3 de octubre. Murió el 5 de octubre. Su llegada abrió cuestionamientos sobre los controles sanitarios en la frontera entre el Congo y Uganda, cerrada desde mayo, y en el aeropuerto internacional Jomo Kenyatta.
Para la cepa Bundibugyo no existen vacunas ni tratamientos aprobados. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (Africa CDC) reiteraron su apoyo a Kenia y subrayaron la necesidad de equipo de protección, capacitación y medidas de control de infecciones para el personal de primera línea.
Los casos de Kenia están ligados a la epidemia del Congo, la segunda más grande de ébola registrada. Al 15 de octubre, el CDC de Estados Unidos contabilizaba 9,235 casos confirmados y 4,444 muertes en el brote, casi todos en territorio congoleño.

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