El gas que gira alrededor de Sagittarius A*, el agujero negro supermasivo del centro de la Vía Láctea, es rico en metales, de acuerdo con nuevas observaciones del telescopio espacial James Webb dadas a conocer esta semana.
El estudio, encabezado por Nicole Ford, doctoranda del Instituto Espacial Trottier de la Universidad McGill (Montreal), se publicó el 19 de octubre en The Astronomical Journal y analiza la llamada Minispiral, una estructura de gas ionizado en los 0.1 pársecs centrales de la galaxia.
Con el espectrógrafo de resolución media del instrumento MIRI, el equipo distinguió las firmas de calor de varias nubes de gas y midió su contenido de neón, argón, azufre, níquel y hierro. En conjunto, el gas muestra abundancias de alrededor de 1.8 veces las del Sol.
En astronomía se llama metal a cualquier elemento más pesado que el hidrógeno y el helio, como el carbono, el oxígeno, el hierro o el oro. Según los investigadores, ese enriquecimiento probablemente proviene de supernovas, estrellas que estallaron y esparcieron material en el entorno del agujero negro a lo largo del tiempo.
El gas tiene además una composición similar a la de muchas estrellas que orbitan a Sagittarius A*, lo que sugiere que gas y estrellas se formaron juntos.
Un agujero negro que come poco
“Sabemos que hay un agujero negro en el centro de nuestra galaxia atrayendo material, pero vemos que come mucho menos y más lento que otros agujeros negros supermasivos”, explicó Ford en el comunicado de McGill. Entender por qué, añadió, exige conocer las propiedades del gas, el polvo y las estrellas que tiene a su alcance.
La presencia de metales influye en qué tan rápido se enfría el gas, y eso a su vez determina con qué facilidad puede caer hacia el agujero negro. Por eso el hallazgo, más que resolver el misterio de su baja actividad, lo vuelve más complejo.
El trabajo también identificó varias estructuras compactas de gas, entre ellas la denominada X7, a unos 0.05 pársecs de Sagittarius A*, que se mueven a más de 600 kilómetros por segundo. Su mayor ionización y la fuerte destrucción de polvo de níquel y hierro sugieren que podrían estar sufriendo choques rápidos locales.
La radiación que ioniza la Minispiral es consistente con la de estrellas Wolf-Rayet, astros masivos y muy calientes que abundan en el centro galáctico.
Lo que sigue
Un segundo estudio, encabezado por la posdoctorante Mayura Balakrishnan y publicado en The Astrophysical Journal, concluyó que la emisión del gas está moldeada por condiciones locales, por lo que no sirve como registro confiable de antiguos estallidos del agujero negro.
Ford señaló que para entender cómo Sagittarius A* atrae material habrá que comparar estas observaciones con simulaciones de la evolución del gas en escalas de tiempo largas. Los autores consideran que los resultados también pueden ayudar a explicar cómo se distribuyen los metales alrededor de agujeros negros en galaxias lejanas y de dónde obtuvo la Tierra muchos de sus elementos.

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