El Premio Nobel de Física 2026 fue para el físico belga Francis Halzen, de 82 años, por sus «contribuciones decisivas al Observatorio de Neutrinos IceCube y el descubrimiento de neutrinos de alta energía de origen astrofísico», anunció este martes la Real Academia Sueca de Ciencias en Estocolmo.
Halzen, nacido en 1944 en Tienen, Bélgica, y profesor de la Universidad de Wisconsin-Madison, en Estados Unidos, recibe el galardón completo, sin compartirlo. El premio está dotado con 12 millones de coronas suecas.
Un kilómetro cúbico de hielo para atrapar partículas
Los neutrinos están en todas partes, pero casi no interactúan con la materia: atraviesan la Tierra y el cuerpo humano sin dejar rastro. Muy rara vez, uno choca con un núcleo atómico y produce un destello de luz que puede registrarse con los instrumentos adecuados.
Halzen presentó en 1988 la idea de usar el hielo glaciar del Polo Sur como detector. El resultado fue IceCube, un kilómetro cúbico de hielo equipado con sensores de luz, terminado en 2011. La Academia destacó que la zona es geológicamente estable, sin sismos, y que su hielo está libre de diversas interferencias.
Con ese instrumento, los científicos detectaron los primeros neutrinos de alta energía y, pocos años después, confirmaron que provenían de mucho más allá del sistema solar. Según el comité, en el cosmos existen aceleradores naturales que disparan partículas con energías hasta un millón de veces mayores que las alcanzables en laboratorios terrestres.
A diferencia de otras partículas, los neutrinos llegan a la Tierra sin cambiar de dirección ni perder energía, por lo que aportan información que no se obtiene de otra forma.
«Mensajeros fantasmales procedentes del espacio»
«El premio de este año trata sobre mensajeros fantasmales procedentes del espacio», declaró Ellen Moons, secretaria general de la Academia. A su vez, Mark Pearce, presidente del Comité Nobel de Física, afirmó que la tenacidad y visión de Halzen «han abierto el camino a un nuevo tipo de astronomía».
Por teléfono, el galardonado dijo que la noticia fue «una gran sorpresa» y pidió reconocer a «las personas realmente valientes» que se sumaron al proyecto desde el inicio. El primer ministro belga, Bart De Wever, le envió su «más sincera enhorabuena».
Este es el segundo Nobel de la temporada, tras el de Medicina otorgado el lunes a Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel por la optogenética. El de Química se anunciará el miércoles; el de Literatura, el jueves, con la mexicana Cristina Rivera Garza y la argentina Samanta Schweblin en las quinielas; el de la Paz, el viernes, y el de Economía cerrará la temporada el 12 de octubre.

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