Kenia confirmó este domingo su octavo caso de ébola. Se trata de un hombre de 49 años que trabajaba como asistente de pacientes y que, según las autoridades, se encargaba de lavar utensilios y ropa de cama, por lo que probablemente se contagió del primer caso detectado en el país.
«Hoy se analizó a 38 personas y una dio positivo», dijo el director general de Salud, Patrick Amoth, en entrevista con Citizen TV. Precisó que el paciente no es un trabajador de salud directo y que presentó fiebre, dolor de cabeza y dolor muscular.
De acuerdo con una fuente del Ministerio de Salud citada por Reuters, el hombre desarrolló síntomas el sábado, cuando ya estaba en cuarentena; fue separado del resto de las personas aisladas y su prueba resultó positiva el domingo.
Todos los contagios vienen del primer paciente
El brote en Kenia comenzó con un caso importado: un ciudadano keniano que vivía en la República Democrática del Congo viajó por Uganda, llegó a Nairobi el 3 de octubre y murió en un hospital de la capital el 5 de octubre.
El sábado se confirmaron otros cuatro contagios: tres trabajadores de salud que atendieron a ese paciente y un familiar. Todos estaban en cuarentena cuando dieron positivo. Con el nuevo caso, todas las infecciones siguen ligadas al primer enfermo.
Hasta el 17 de octubre, las autoridades habían identificado 130 contactos, de los cuales 128 estaban localizados y en cuarentena. El ministerio sostiene que no hay evidencia de transmisión comunitaria y califica como bajo el riesgo para la población general. Los contactos se vigilan durante 21 días, el periodo máximo de incubación.
Anticuerpos monoclonales y medicamento desde Ruanda
Amoth aseguró que los siete pacientes previos recibieron anticuerpos monoclonales y que responden bien al tratamiento. Reportó una mejoría notable en una mujer de 65 años, que dejó de tener vómito y diarrea y ya come y se mueve por sí misma; también dijo que los tres empleados del centro de aislamiento de Nairobi que se contagiaron están estables.
Añadió que poco antes de la entrevista llegó desde Ruanda un envío de otro medicamento que también se usará con los pacientes. «Somos cautelosamente optimistas», afirmó.
El brote es de la cepa Bundibugyo, para la que no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico.
Médicos amenazan con dejar de trabajar sin equipo adecuado
El contagio de personal sanitario encendió el reclamo de los sindicatos. El Sindicato de Médicos, Farmacéuticos y Dentistas de Kenia (KMPDU) denunció que los médicos fueron excluidos del grupo de trabajo nacional contra el ébola y advirtió que sus agremiados dejarán de trabajar si se les entrega equipo de protección de mala calidad.
El caso keniano se suma a la expansión regional del brote: en el Congo, donde la epidemia es la peor de su historia, el virus llegó este domingo a una octava provincia, Ubangui del Norte, y el conteo supera los 9,400 casos y las 4,500 muertes.

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