Una investigación de la Universidad Estatal de Florida siguió a más de 20 mil adultos mayores durante 18 años y encontró menor riesgo entre las personas solteras.
Las personas solteras, viudas o divorciadas tienen alrededor de 50% menos riesgo de desarrollar demencia que quienes están casadas, según un estudio de la Universidad Estatal de Florida, en Estados Unidos, que siguió a más de 20 mil adultos mayores durante 18 años, informó RT en Español en junio de 2025.
Para la investigación, los científicos evaluaron cada año a los participantes en clínicas especializadas en demencia de todo Estados Unidos. Así, el equipo observó la aparición de enfermedades como el alzhéimer y la demencia con cuerpos de Lewy. Además, el resultado fue similar en hombres y mujeres, y también entre adultos jóvenes y mayores.
Por qué el matrimonio podría elevar el riesgo de demencia
De acuerdo con la psicóloga Selin Karakose, una de las autoras del estudio, el resultado incluye a personas que nunca se casaron, a viudas y a divorciadas. En todos esos grupos, el riesgo fue menor frente a sus contrapartes casadas.
«Las personas mayores casadas pueden tener una red social más pequeña, tienden a ser menos autosuficientes y pueden experimentar condiciones estresantes como el cuidado de otros, lo que podría contribuir al riesgo de demencia», explicó Karakose.
Asimismo, la especialista señaló que existe evidencia de que el divorcio puede aumentar la felicidad y la satisfacción con la vida cuando el matrimonio era infeliz.
Por su parte, la psicóloga clínica Quratulain Zaidi indicó que el contexto cultural influye en cómo se percibe la demencia. Por ejemplo, en las sociedades asiáticas es menos probable que los síntomas pasen inadvertidos, ya que las familias suelen vivir bajo el mismo techo. Por ello, el sentido de comunidad resulta benéfico en la vejez.
Recomendaciones para una vida en pareja más sana
Aun así, los expertos no llaman a evitar el matrimonio. En cambio, ofrecen consejos para llevar una relación plena. Zaidi sostiene que compartir intereses es positivo, pero también lo es respetar las aficiones y amistades de cada integrante de la pareja.
Según la especialista, es vital que cada persona conserve su identidad «fuera de la relación». Del mismo modo, recomienda cuidar la independencia física y cognitiva, porque la conexión social ayuda a la salud cerebral, pero no lo resuelve todo. «Por muy perfecta que sea tu pareja, no lo es todo», subrayó.
Finalmente, Zaidi sugiere mantener el interés mutuo y construir «una cultura de respeto y aprecio mutuos centrada en lo que la pareja hace bien en lugar de lo que hace mal». De esta forma, la vida en pareja también puede sumar al bienestar mental con los años.

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